¿Qué ayuda a que la mejora se consolide? Lecciones sobre relaciones, datos y aprendizaje.
Summary
- La mejora sostenible requiere más que una sola intervención. Dos iniciativas locales demuestran cómo la participación de los profesionales clínicos, el uso significativo de los datos y el aprendizaje continuo pueden crear las condiciones para un cambio d…
Mejorar los resultados en materia de salud requiere más que intervenciones eficaces. También requiere las relaciones, las capacidades y los sistemas de aprendizaje que permitan que los esfuerzos de mejora se arraiguen y perduren.
La Junta de Atención Integrada de Bedfordshire, Luton y Milton Keynes (BLMK) se asoció con IHI a través de una Red de Aprendizaje y Acción diseñada para fortalecer la capacidad de mejora, la colaboración y los esfuerzos para reducir las desigualdades. En las comunidades participantes, los equipos trabajaron para mejorar los resultados en el tratamiento de la hipertensión, al tiempo que probaban nuevas formas de reunir a residentes, profesionales clínicos y socios del sistema. Dos de estas iniciativas ponen de manifiesto una lección importante: la mejora sostenible depende de la creación de las condiciones que permitan que las personas, la información y la experiencia converjan al servicio del cambio.
La mejora comienza con las relaciones.
En Luton, un equipo que trabajaba para mejorar los resultados en el tratamiento de la hipertensión descubrió que uno de sus mayores activos era la solidez de las relaciones existentes en todo el sistema de salud local. Las conexiones establecidas entre los profesionales clínicos, los servicios comunitarios y los socios del sistema facilitaron la movilización rápida en torno a un objetivo común.
Los profesionales clínicos se involucraron desde el principio y comprendieron su relevancia para los desafíos que enfrentaban en su práctica. En lugar de simplemente implementar soluciones, se les brindaron oportunidades para contribuir a dar forma al proyecto. Este sentido de pertenencia ayudó a mantener el compromiso, incluso durante períodos de gran presión operativa.
El equipo también reconoció que la participación sería diferente para cada persona. Los profesionales clínicos contribuyeron de diversas maneras, y la flexibilidad ayudó a mantener el impulso respetando las prioridades contrapuestas. Al mismo tiempo, el equipo fomentó un entorno inclusivo donde la experiencia clínica, el conocimiento profesional y la vivencia personal pudieran enriquecer los debates y la toma de decisiones.
La experiencia reforzó varias lecciones: establecer objetivos claros desde el principio; introducir métodos de mejora desde el inicio; y equilibrar la estructura con la flexibilidad. Lo más importante es que demostró que la implicación de los profesionales sanitarios aumenta cuando el trabajo resulta relevante, significativo y merece la pena.
Los datos generan valor cuando se conectan con las personas.
En Milton Keynes, un equipo dedicado a mejorar los resultados de la hipertensión entre los residentes africanos negros se enfrentó a un desafío diferente. Si bien existía información importante dispersa en diversas organizaciones y entornos, la perspectiva comunitaria y la experiencia vivida a menudo quedaban fuera de los sistemas formales de salud. El trabajo se convirtió en un esfuerzo por conectar esas perspectivas.
El equipo estableció relaciones con organizaciones comunitarias, líderes religiosos y otros grupos locales de confianza, al tiempo que colaboraba con consultorios de médicos generales para mejorar la calidad y el uso de los datos disponibles. La información se utilizó para identificar oportunidades de divulgación, comprender las diferencias entre los consultorios y orientar las iniciativas de mejora.
Sin embargo, algunos de los aprendizajes más importantes surgieron al combinar los datos con la experiencia vivida. Las conversaciones con los residentes ayudaron a explicar por qué las personas no utilizaban los servicios a pesar de los procesos existentes y las citas disponibles. Los miembros de la comunidad y los socios proporcionaron un contexto que los datos por sí solos no podían revelar, lo que ayudó al equipo a adaptar su enfoque y hacer que la atención fuera más accesible y pertinente.
Con el tiempo, el equipo creó mecanismos de retroalimentación que conectaban prácticas, residentes y socios comunitarios. La información orientaba las acciones, las nuevas perspectivas cuestionaban las suposiciones y el aprendizaje se incorporaba continuamente al trabajo. Finalmente, los residentes comenzaron a liderar más actividades de participación y comunicación, lo que reflejaba un creciente sentido de pertenencia y sostenibilidad.
Lecciones para los sistemas de salud
En conjunto, las experiencias de Luton y Milton Keynes ofrecen varias lecciones para los sistemas de salud que buscan mejorar los resultados y reducir las desigualdades.
- Las relaciones sólidas aceleran la mejora. La confianza y las alianzas establecidas facilitan la unión de las personas en torno a un objetivo común.
- Los profesionales clínicos tienen más probabilidades de mantenerse involucrados cuando se les considera socios en el cambio. La responsabilidad compartida ayuda a mantener el compromiso a lo largo del tiempo.
- Los datos son más valiosos cuando se interpretan junto con la experiencia vivida. Los números pueden identificar patrones, pero las comunidades suelen proporcionar el contexto necesario para comprenderlos.
- Los sistemas de aprendizaje se adaptan continuamente. La mejora no solo depende de recopilar información, sino también de utilizarla para perfeccionar los enfoques y responder a lo que se aprende.
- La mejora sostenible requiere responsabilidad compartida. A medida que los residentes, los profesionales clínicos y los socios se convierten en participantes activos de los esfuerzos de mejora, el cambio se vuelve más resiliente y tiene más probabilidades de perdurar.
Las experiencias en Luton y Milton Keynes demuestran que una mejora duradera requiere más que una intervención bien diseñada. Surge de relaciones sólidas, una participación significativa, el uso eficaz de la información y la voluntad de aprender y adaptarse con el tiempo. Cuando los sistemas de salud crean estas condiciones, la mejora no solo es posible, sino también sostenible.
Lourena Mendes, MPH, es gerente de programas en IHI. Brenda Carson, RN, es asesora de mejora en IHI. Susan Hannah, RN, es directora regional para Europa en IHI.
Foto de Emma Henderson en Unsplash .
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